martes, 6 de febrero de 2018

Servicio Jesuita a Migrantes (SJM)

¿Alguna vez, en el momento que habéis llegado nuevxs a un lugar laboral, os han recibido a base de abrazos y entusiasmo?
Así podría decir que fue mi primer día en el SJM: lo más parecido a una familia laboral.
Conocí a Franchie (la otra voluntaria internacional que viene con Jesuit Volunteer Corps (JVC) desde California) y a Pablo (director nacional de SJM), después la Mari (que además de mi compi de piso, es responsable del Programa Comunitario) me presentó a todo el Área Social donde están Michelle (directora del Área), Fran (responsable del Programa de Atención Social), Nacha (responsable del Programa Laboral), Coni, Rebecca, Cati, Mauri, y un largo etcétera. Todxs me transmitieron muchísima energía y buena vibra, me hicieron sentir agusto al momento. Presiento que va a ser un año muy bueno, en gran parte por ellxs.


La inducción consta de un mes entero, donde la Franchie y yo iremos conociendo la realidad de las personas que migran a Chile, la respuesta del país ante esta, las líneas de actuación y respuesta que ofrece el SJM
ante esta realidad.

Como apreciaréis, esta primera semana ha sido muy intensa. Ya que hemos conocido, de parte de cada responsable, cada uno de los programas que constan el Área Social (nuestro escenario de trabajo) y el resto de áreas con las que trabajaremos más a menudo.
Imaginad cómo ha debido ser para Franchie y para mí, personas ajenas al país, conocer el funcionamiento institucional y reglamentario de Chile en sólo una semana. Not bad.

¿En qué va a consistir el trabajo que realizaremos la Franchie y yo durante el año? Participaremos en el programa de Atención Social realizando entrevistas individuales donde orientaremos, incluso derivemos, a las personas en sus testimonios y sus posibles necesidades. Para ello, hay que tener un mapa mental de las situaciones migratorias, las líneas de actuación y los recursos que se pueden ofrecer/derivar.
También estaremos con la Mari en el Programa Comunitario, el cual nació el año pasado donde la Mari y la Ángela (anterior VOLPA) hicieron un exhaustivo análisis de la realidad de una zona concreta de la comuna de Estación Central (la cual se caracteriza por un alto nivel de migración y un bajo nivel de inclusión). Este año hay que realizar unas buenas líneas de actuación y trabajar en ellas. Presiento mucho trabajo por delante pero, os reconoceré, que este programa es la parte que más me motiva del voluntariado. Incluso desde Madrid.
Según nos han contado, el SJM de Santiago tiene un plan de trabajo para los próximos tres años, y la Franchie y yo hemos tenido la suerte de venir en el primero, en el que se asentarán las bases para trabajar a lo largo de ello.
Chan chan chán, os seguiré informando.


(En la foto, a mi derecha la Fran, y delante nuestra la Franchie y la Mari)

La vida en Santiago, primera toma de contacto.

Imaginad el ritmo de vida de Madrid.
Los vagones de Metro en hora punta.
La velocidad de la gente por la calle.
Las prisas.
El estrés.
La comida basura.
Las fechas límite de entrega.


Pues, según me comentan, Santiago no queda muy atrás.
Ojo, recordemos el tamaño de ambas ciudades….

¡Bienvenida a Chile, Marta Lillo!

Mi primer lunes en la ciudad no se me ocurrió mejor plan que acercarme al Consulado de España (para registrar mi presencia hasta que tuviese identificación chilena), el cual está en la zona de Providencia, muy cerca de la comuna de Las Condes. [Para que os hagáis una idea, Las Condes sería como el Barrio de Salamanca.] Pues bien, me aventuré a coger el metro (no tiene mucha pérdida, por suerte. La parte negativa es que no existen los abonos mensuales, sino que son tarjetas recargables) y una vez salí de la boca de metro todo era totalmente nuevo hasta lo que conocía por el momento en la ciudad: 

edificios enormes,
gente de negocios, 
calles anchísimas.

Y fue una vez terminada la gestión, que eché a andar hasta casa (una hora según el Maps). Caminé por una calle increíblemente larga llamada Avenida de Providencia que, más adelante, cambiaba el nombre a Avenida Libertador Bernardo O’Higgins (más conocida como la Alameda); me recordó al Paseo de la Castellana, una calle con varios carriles y mucho, mucho comercio. Caminar por allí me hizo apreciar perfectamente como iría cambiando gradualmente de tipo de escenario (recordad los contrastes de los que hablé en la anterior entrada).



Mi zona está en el metro Universidad de Chile, es Santiago Centro, por lo que imaginaréis que es zona turística y estaréis en lo cierto.
Pero nuestra casa está a 15 minutos del metro, un poco alejado del barullo (lo cual agradezco) y cerca de la llamada Avenida 10 de Julio, la cual está llena de talleres de coches. Lugar donde he encontrado mi primer conflicto como feminista ya que los hombres que allí trabajan no parecer tener ningún reparo en decir comentarios o mandar besos cuando pasas por delante.
Quien me conozca, se hace una idea de cómo reacciono ante situaciones así; pero no estoy en mi zona de confort así que de momento me muerdo la lengua, callo y observo las conductas de las personas que viven aquí en su día a día. Imagino que más adelante será un tema que me dará mucho que hablar.

Desde la ventana del salón veo unas canchas de baloncesto. Están en la calle pero parecen formar parte de la comuna, ya que tienen verjas y carteles donde piden a la vecindad el cuidado y uso responsable de ellas; por el momento no he dado con un horario específico donde se vaya a jugar a ellas al basket y poder unirme. El tema del baloncesto es algo que comento a toda persona nueva que conozco para tantear si puede ser de puerta de entrada, ya que, al no tener bola propia, no cuento con la autonomía de jugar cuando me plazca.
Me encantaría acabar conociendo gente con la que poder quedar a jugar, o una zona donde sepa que se reúne gente para ello. La verdad que no dudo que pueda encontrarlo :)

Algo que me encanta y que también sé que dará mucho que hablar es el tema gastronómico (este es el momento en el que Manu se reirá y pensará que soy una gorda), y es que la calle, vaya por donde vaya, está repleta de puestos de comida. Las personas con neveras de camping, con carritos de la compra, o bien con puestos creados por ellas mismas mantienen un negocio donde venden todo tipo de comida de cualquier nacionalidad: empanadas, papas rellenas, sopaypillas… Y aquí he de hablaros de la bebida autóctona: el mote con huesillos: una mezcla de jugo acaramelado, con mote de trigo y duraznos deshidratados, llamados huesillos.
¿Que si me gustó? Diré como digo con el buen vino tinto de reserva: “aún no tengo hecho el paladar”.

Creo que, por el momento, quiero resumir lo que conozco de Santiago de esta manera. Hay muchísimo más de lo que hablar y enseñaros, pero cada cosa a su ritmo.
De momento, podría resumir la ciudad en: contrastes, comida y más contrastes.
¡Nos leemos!


Too much information.

[…] para solicitar una prórroga de la visa temporaria por motivos laborales se necesita un mínimo de ocho meses de cotizaciones... […]


¡Bueno, ahora sí, aquí estoy! 

Después de una semana sintiéndome como una bebé en su carrito con los ojos bien abiertos observando todo lo que es nuevo para ella, o como una estudiante de Derecho en su primer día de clase escuchando tecnicismos sin parar…¡aquí estoy!

Después de esta semana tan intensa en todos y cada uno de los ámbitos de mi vida, he creído conveniente dar forma a la idea que tenía en Madrid: crear un blog. ¿Por qué? Bien sencillo, creo que es lo más justo para todxs. Para vosotrxs porque así vais a recibir por mi parte una explicación bien completa y motivada de lo que estoy viviendo; y para mí…para contarlo una sola vez, jaja.


Bien, empezaré por decir que Santiago es INMENSO (según datos de Wikipedia, con más de 200.000 km cuadrados de superficie que Madrid), me da la sensación de que nunca acaba, es suuuuuuuuuper extensa. También es cierto que aún mi recorrido por la ciudad es pequeño.

Si algo también me llama muchísimo la atención de esta ciudad son los contrastes, me explico, podemos encontrar un edificio de una planta con un aspecto modesto (incluso en España podríamos pensar en apariencia rural) al lado de un edificio de, mínimo, 10 plantas. Eso refleja muy bien el clasismo que sufre esta ciudad donde, hasta las micros (autobuses urbanos) que va a una zona u otra de la ciudad, incluso siendo de la misma compañía, tienen una notable distinta calidad.




¿Sabéis qué? Me es inevitable ya pensar, mientras escribo, con el cante chileno. El chileno es realmente curioso, y a mí me parece precioso. Es una manera de hablar que no sabría describir ni, por el momento, imitar. Se dice que son el país que peor habla Español de toda Latinoamérica porque escriben, literalmente, como hablan; prueba de ello es esa pintada en la pared que hay cerca de casa que pide “no queremos un papa culiao!”.


También destacar, en relación al tema de los contrastes, el tamaño de los coches. Sí. Aquí la mayoría de los coches son del tamaño de un 4x4, aunque tengan aspecto de coche deportivo. El otro día dijo la Mari, a mi parecer con mucha razón, que sin duda es una cuestión de egos en la carretera.


¿Y quién es la Mari, y por qué he puesto el artículo delante del nombre? La Mari es, básicamente, la fenómena con la que comparto piso. Ella fue voluntaria de VOLPA en el 2014, y después de su voluntariado, volvió a España y, poco después, por motivos personales, se vino a vivir a Santiago. TOTAL, que es una de las mejores compañías que se podían tener cuando una se encamina en una aventura como esta.
Vivimos en un departamento (primer cambio de palabras español-chileno) pequeñito, a 15 minutos andando del SJM y, lo que más me gusta, es muy muy muy luminoso. Me hace muy feliz esto. Lo único es que la persona dueña de este departamento lo está reclamando y nos tenemos que mudar, lo haremos cuanto antes también para que yo pueda asentarme a un solo sitio.

¿Qué por qué he dicho un artículo delante del nombre? ¡Bienvenidxs a los chilenismos!

Buf. Es demasiada información a dar en una sola entrada, y como veis, salto de un tema a otro de una manera totalmente anárquica, así que creo que para haceros la introducción voy a hacer entradas temáticas.

¡Empecemos!


domingo, 4 de febrero de 2018

¿Casualidades?

Antes que nada, me gustaría contaros la historia de este blog.
La gran mayoría creéis que es el nuevo blog donde reflejaré mis nuevas aventuras chilenas.


...y sí pero no.


Este blog ha sido mi soporte durante años, en él he sangrado y reído, y hasta he renacido tres veces. En mi panel de entradas no publicadas (o /des/publicadas) hay cientas de ellas. Quizá algún día me atrevo a bucear por allí.
Contaros también que la última cara que tuvo fue llamarse yyocómohostiasmellamo y en él decía que, en el momento que encontrase una función o nombre para este blog, lo cerraría. Dejando finalmente una única entrada cuyo mensaje dejaba abierta su continuidad.


Quién le diría a la Marta de aquella época (una fuerte guantanchu) que años después decidiría irse al otro lado del mundo y necesitase un lienzo donde plasmarlo. Y qué mejor lugar que éste.

Pues bien, aquí estamos.
Tomen asiento, la función va a comenzar.