El motivo de mi ausencia es diverso, ya que mi estado de ánimo se manifiesta de esa misma manera.
No sé si lo sabéis, pero recién tomé una decisión que está resultando bastante relevante en mi vida. (sí, más allá que el venirme hasta Santiago). Y ha sido dejar de estar tomando un tratamiento hormonal después de 6 años con descansos intermitentes.
Son 6 años donde tu cuerpo, por sí mismo, manifiesta una estabilidad (Marta no te mientas, la palabra "estabilidad" no existe) interna ya que hay "adormecimiento" hormonal.
Y tomas la decisión. Con la mayor actitud posible de apertura, de recibimiento, de acogida a esa Marta que lleva años medio-dormida.
Ojo, incluyamos que a eso se tiene que unir que sigo en proceso de adaptación en una realidad bastante diferente a la conocida.
Y pasa. Pasa que sientes, sientes todo, sientes cosas acordes, cosas contradictorias, evitas a todo el mundo, necesitas cariño (pero sólo el justo), quieres comer queso, necesitas hacer ejercicio cada mañana, te sientes sola entre la gente, echas de menos la risa de un amigo.
Y a ello se une el "no me apetece escribir el blog, quiero sentirme en cuerpo y mente aquí", con el "es justo para todes que deje alguna entrada, sino se me acumula el trabajo", con el "pero tengo que escribir cuando me fluya", con el "tienes razón", con el "ya pero..."
Y echas de menos y de más. Porque ellos y ellas no forman parte de este contexto, por lo que tenerlos en el What's App presentes cada día hasta te incomoda porque te impide crear relaciones aquí; pero forman parte de tu vida, por lo que te duele ver que hay planes/ideas/opiniones que te encantaría compartir con una cerveza y su compañía, pero no puede ser.
No sé si alguna de las personas que me leéis habéis vivido alguna vez una ruptura así de abrupta con vuestra "realidad". Pero, de verdad que creo que alguien que no lo ha vivido, de verdad que no puede hacerse una idea de cómo es. De lo difícil que es. De lo que inquieta. De lo mucho que tienes que ordenar tu cabeza cada día para entender lo que sientes y cómo lo sientes.
Gracias por estar cerca de mí, pero necesito espacio.
Gracias por respetar mi espacio, pero me gustaría sentiros cerca.